3 – La ideología comunista; de Lorca a Mao

Epílogo de ESLAVOS, la obra del dramaturgo Tony Kushner:

VODYA: ¿Y qué conclusión debemos sacar del naufragio?
A lo mejor los principios fueron siempre incorrectos. A lo mejor es cierto que la justicia social, la justicia económica, la igualdad, la comunidad, el fin de las relaciones amo-esclavo, la extinción del estado, son cosas deseables, pero imposibles de alcanzar en la tierra. (Breve pausa)
A lo mejor el fracaso del socialismo en el Este sólo indica que todo intento de organizar de manera más equitativa y racional la producción y distribución de la riqueza de las naciones era una inadecuada y absurda locura criminal. Y que el caos, las crisis de mercado, ricos y pobres, colonialismo y guerra serán lo único que veremos siempre. (Breve pausa)
A lo mejor, incluso, el naufragio en que se ha convertido la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas es tan espantoso de ver, que las historias y leyendas de la Revolución de Octubre, y de cientos de años de lucha comunitaria, milenaria y socialista llegarán a parecer un mero preludio a Stalin, a los gulags, a la muerte del pensamiento libre, de la dignidad y la decencia humana; y “socialista” se convertirá en un epíteto obsceno, y no se podrá imaginar ninguna alternativa a los desmanes del capitalismo.
A.A.P.- Es duro.
S.E.U.- Muy duro.
VODYA- Me siento tan triste que no puedo expresarlo, abuelos. Contadme una historia. (Breve pausa)
S.E.U.- Conozco una bonita historia rusa…
A.A.P.- Hagan lo que hagan, en la gloria como en la ignominia, los rusos saben inventar grandes historias.
S.E.U.- Conozco una historia, pero sólo puedo contar lo que ocurrió, no lo que significa.
(Vodya se sienta en su regazo)
Vladimir Ilich Ulianov estaba muy triste. Tenía diecisiete años, y la policía secreta acababa de ahorcar a su hermano Sacha, por su participación en un complot para asesinar al Zar. Como echaba mucho de menos a su hermano, Vladimir, que luego llegaría a ser el Gran Lenin, decidió leer el libro preferido de Sacha: una novela de Chernyeshesvsky, cuyo título y contenido planteaban la eterna pregunta; la que planteó Lenin, y al hacerlo puso al mundo patas arriba; la pregunta que nos incita a la reflexión, y, si amamos al mundo, también a la acción; la pregunta que implica que algo está completamente equivocado en el mundo, y afirma que los seres humanos pueden cambiarlo; la pregunta que plantean los vivos, y, por lo que parece, también los muertos sin sosiego:
¿Qué hacer?
(Breve pausa)
¿Qué hacer?
A.A.P.- Sí. ¿Qué hacer?

En este hermoso epílogo de ESLAVOS, obra publicada tras el derrumbe de la URRS, están quizá contenidas en lenguaje poético las cuestiones nodulares que queremos asentar en esta parte del tema.

Mientras haya opresión, habrá rebelión.
Los intereses de las clases oprimidas y explotadas chocan con los intereses de las clases dominantes y es inevitable la rebelión. Esclavos, siervos, obreros, … se han levantado contra sus opresores: “cientos de años de lucha comunitaria, milenaria y socialista” dice Kushner.
De manera espontánea las clases oprimidas, y muy especialmente la clase obrera, generan una práctica diferente a la de sus dominadores, tendente a la solidaridad, el apoyo mutuo y común, dado que padecen las mismas condiciones de opresión.
En consecuencia con dicha práctica, generan principios y nociones ideológicas, diferentes y enfrentados a la ideología dominante.

Sólo el materialismo filosófico de Marx señaló al proletariado la salida de la esclavitud espiritual en que se han consumido hasta hoy todas las clases oprimidas.
Sólo la teoría económica de Marx explicó la situación real del proletariado en el régimen general del capitalismo.
Kushner pone en boca del bolchevique muerto el “Qué hacer” de Lenin, la necesidad de la teoría revolucionaria para la práctica revolucionaria.
Las clases oprimidas, no pueden generar de forma espontánea una concepción del mundo propia, una ideología de clase, enfrentada a la ideología dominante.
Sólo la burguesía, que inició el desarrollo de su propio modo de producción (el capitalista), en paralelo con el modo de producción feudal, genera una práctica social diferente que le permite adquirir una ideología enfrentada a la feudal.
De forma espontánea la clase obrera, anclada al modo de producción capitalista, sólo puede luchar por la mejora de las condiciones económicas de su venta de la fuerza de trabajo (socialdemocracia y sindicalismo). Es necesaria la Teoría Marxista para darle conciencia de clase y señalarle el camino de su emancipación.

El Pensamiento Mao Tse Tung enriquece de forma creadora la teoría marxista en el terreno ideológico.
Extrayendo enseñanzas de los errores de Stalin y de cómo éste se separó de las masas; el PMTT va a hacer especial hincapié en cómo el partido revolucionario debe ser el núcleo de las masas, ligarse estrechamente y apoyarse en ellas y educarlas en los principios revolucionarios.
En multitud de textos, Mao Tse Tung sintetizará, desde una posición y conciencia proletarias, los principios justos que de forma espontánea se dan en las masas populares. Vayamos paso a paso desgranando los puntos planteados.

Mientras haya opresión, habrá rebelión.
Esta es una ley inevitable, ampliamente comprobada en la historia de la humanidad. El sometimiento de los pueblos a lo largo de la historia ha sido y será “a sangre y fuego”. Los pueblos quieren la libertad y las naciones la emancipación, esta es una tendencia histórica imparable.
Y quizá hayan sido los poetas los que con mayor claridad hayan captado y plasmado esta realidad.
Entre ellos y pudiendo citar a decenas o cientos, queremos destacar la voz del más universal de nuestros poetas, la de Federico García Lorca.
Os proponemos leer tres poemas (o al menos parte de ellos) que hemos reproducido en el dossier. Hemos seleccionado tres, pero podían ser treinta o trescientos, podrían ser todos. Pero en su libro “Poeta en Nueva York”, es en el que la intuición y la sensibilidad de Lorca disecciona sin piedad los cimientos del capitalismo.

Pasemos a leer: Grito hacia Roma. Oficina y denuncia. El mascarón. (Documentos Adjuntos)

¿No hemos visto aquí expresada con inigualable belleza metafórica la crueldad de la explotación capitalista y al mismo tiempo los deseos de emancipación y el horizonte revolucionario?
“Porque queremos que se cumpla la voluntad de la tierra que da sus frutos para todos” es prácticamente un deseo que coincide con el programa máximo del comunismo.

Sólo el materialismo filosófico de Marx señaló al proletariado la salida de la esclavitud espiritual en que se han consumido hasta hoy todas las clases oprimidas.
Las clases oprimidas se rebelan y de su práctica crean nociones ideológicas y principios enfrentados a la ideología dominante. Sin embargo, no pueden generar de forma espontánea una concepción del mundo propia, una ideología de clase, enfrentada a la ideología dominante. Están inmersas en el modo de producción dominante y en sus relaciones de producción. Su práctica social está determinada por esto y también su concepción del mundo.
Sólo la burguesía, que inició el desarrollo de su propio modo de producción (el capitalista), en paralelo con el modo de producción feudal, genera una práctica social diferente que le permite adquirir una ideología enfrentada a la feudal.
La burguesía no es una clase que forme parte del modo de producción feudal, compuesto por los señores feudales y los siervos. Se desarrolla en paralelo y a lo largo de los siglos va llevando adelante una práctica nueva, va dando los primeros pasos de un nuevo modo de producción, el capitalista.
Será necesaria la revolución burguesa para dar el salto de la manufactura a la gran industria, e implantar las relaciones capitalistas de producción. La revolución tendrá ideólogos, filósofos y políticos burgueses que se enfrentarán a la ideología, filosofía y política feudales, pero estas nuevas teorías burguesas han tenido como base material esa práctica propia del modo de producción del capitalismo naciente.

Lenin en “Tres partes y tres fuentes integrantes del marxismo” afirma:
“Los hombres han sido siempre, en política, víctimas necias del engaño ajeno y propio, y lo seguirán siendo mientras no aprendan a descubrir detrás de todas las frases, declaraciones y promesas morales, religiosas, políticas y sociales, los intereses de una u otra clase. Los que abogan por reformas y mejoras se verán siempre burlados por los defensores de lo viejo mientras no comprendan que toda institución vieja, por bárbara y podrida que parezca, se sostiene por la fuerza de determinadas clases dominantes. Y para vencer la resistencia de esas clases, sólo hay un medio: encontrar en la misma sociedad que nos rodea, las fuerzas que pueden –y, por su situación social, deben- constituir la fuerza capaz de barrer lo viejo y crear lo nuevo, y educar y organizar a esas fuerzas para la lucha.
Sólo el materialismo filosófico de Marx señaló al proletariado la salida de la esclavitud espiritual en que se han consumido hasta hoy todas las clases oprimidas. Sólo la teoría económica de Marx explicó la situación real del proletariado en el régimen general del capitalismo”.

Y Mao Tse Tung en Sobre la Práctica dice:
En el período inicial de su práctica, período de destrucción de las máquinas y de lucha espontánea, el proletariado se encontraba, en cuanto a su conocimiento de la sociedad capitalista, sólo en la etapa del conocimiento sensorial; conocía sólo los aspectos aislados y las conexiones externas de los diversos fenómenos del capitalismo. En esa época, el proletariado era todavía una “clase en sí”. Sin embargo, el proletariado se convirtió en una “clase para sí” cuando, entrando en el segundo período de su práctica, período de lucha económica y política consciente y organizada, llegó a comprender la esencia de la sociedad capitalista, las relaciones de explotación entre las clases sociales y sus propias tareas históricas, gracias a su práctica, a su variada experiencia de largos años de lucha y a su educación en la teoría marxista, resumen científico hecho por Marx y Engels de dicha experiencia.

De ahí que Lenin afirme: “La clase obrera abandonada a sí misma sólo puede generar tradeunionismo (reformismo)”. O que “Sin teoría revolucionaria no hay práctica revolucionaria”. Porque la conciencia de clase y de su misión histórica, se la proporciona el marxismo. La ideología proletaria es el marxismo.
El marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tse Tung es la Ideología, Filosofía y Ciencia del proletariado revolucionario.

El Pensamiento Mao Tse Tung enriquece de forma creadora la teoría marxista en el terreno ideológico.
Hemos dicho que Mao Tse Tung, extrayendo enseñanzas de los errores de Stalin y de cómo éste se separó de las masas; hará especial hincapié en un partido revolucionario “de nuevo tipo”. Que sin abandonar el ser “vanguardia revolucionaria”, no sólo no se coloque por encima de las masas sino que se transforme en el “núcleo de las masas”, que se ligue estrechamente y se apoye en ellas, y que parta permanentemente de educar a las masas en los principios revolucionarios.
En el dossier hemos seleccionado uno de los capítulos del Libro Rojo sobre la “Línea de Masas”. Pero todo el libro rojo está recorrido por la insistente posición y educación del PMTT ante las masas. Una breve muestra:
Un partido disciplinado, pertrechado con la teoría marxista-leninista y que practica la autocrítica y se mantiene ligado a las masas populares.”
“Debemos tener confianza en las masas, debemos tener confianza en el Partido. Estos son dos principios fundamentales. Si dudamos de ellos, nada podremos cumplir.“
“Armado con la teoría e ideología marxista-leninistas, el Partido Comunista de China ha aportado al pueblo chino un nuevo estilo de trabajo, que consiste principalmente en integrar la teoría con la práctica, mantener estrechos vínculos con las masas populares y practicar la autocrítica.”
“Un partido revolucionario es el guía de las masas, y cuando las descamina, ninguna revolución puede triunfar.”
“Cuál es la verdadera muralla de hierro? Son las masas, los millones y millones de hombres que apoyan con toda sinceridad la revolución. Esta es la verdadera muralla de hierro, que ninguna fuerza podrá romper, podrá en absoluto romper.”
“El pueblo, y sólo el pueblo, es la fuerza motriz que hace la historia mundial.”
“Las masas son los verdaderos héroes, en tanto que nosotros somos a menudo pueriles y ridículos; sin comprender esto, no podremos adquirir ni los conocimientos más elementales.”
“Existe latente en las masas un entusiasmo inagotable por el socialismo. Los que sólo saben seguir los caminos rutinarios aun en un periodo revolucionario, son absolutamente incapaces de percibir este entusiasmo. Están ciegos, todo es tinieblas delante suyo.”
Servir de todo corazón al pueblo, sin apartarnos de las masas ni por un instante; partir en cada caso de los intereses del pueblo y no de los intereses de ningún individuo o pequeño grupo, e identificar nuestra responsabilidad ante el pueblo con nuestra responsabilidad ante los organismos dirigentes del Partido: tal es nuestro punto de partida.”

Instrucciones del Alto Mando del Ejército Popular de Liberación de China sobre la nueva promulgación de Las Tres Reglas Cardinales de Disciplina y Las Ocho Advertencias.
Las Tres Reglas Cardinales de Disciplina son las siguientes:

  1. Obedecer las órdenes en todas las acciones.
  2. No tomar a las masas ni una solo aguja ni una solo hebra de hilo.
  3. Entregar todas las casas capturadas.

Las Ocho Advertencias son las siguientes:

  1. Hablar con cortesía.
  2. Pagar con honradez lo que se compre.
  3. Devolver toda cosa solicitada en préstamo.
  4. Indemnizar par todo objeto dañado.
  5. No pegar ni injuriar a la gente.
  6. No estropear los sembrados.
  7. No tomarse libertades con las mujeres.
  8. No maltratar a los prisioneros.

“El comunista debe ser sincero y franco, leal y activo, considerar los intereses de la revolución como su propia vida y subordinar sus intereses personales a los de la revolución. En cualquier momento y dondequiera que esté, ha de adherirse a los principios justos y luchar infatigablemente contra todas las ideas y acciones erróneas, a fin de consolidar la vida colectiva del Partido y su ligazón con las masas; ha de preocuparse más por el Partido y las masas que por ningún individuo, y más por los demás que por sí mismo. Sólo una persona así es digna de llamarse comunista.”
“Los comunistas deben ser los más perspicaces, los más dispuestos a sacrificarse, los más firmes y los más capaces de apreciar las situaciones sin ideas preconcebidas; tienen que apoyarse en la mayoría de las masas y conquistar su apoyo.”
“Los comunistas deben asimismo dar ejemplo en el estudio. En todo momento, deben ser alumnos de las masas populares a la vez que sus maestros.”

En multitud de textos, Mao Tse Tung sintetizará, desde una posición y conciencia proletarias, los principios justos que de forma espontánea se dan en las masas populares.
Hemos seleccionado tres textos de MTT en el dossier en los que se sintetizan estos principios.

Los seleccionados son:

  • El viejo tonto.
  • Contra el liberalismo.
  • En memoria de Norman Bethune.

En ellos se expone una ideología, una representación global del mundo al servicio de la revolución, de las masas y del Partido, en oposición frontal a la ideología dominante.
Una ideología propia del proletariado revolucionario que sólo puede desarrollarse en lucha y en la práctica. En lucha contra la ideología burguesa y en la práctica organizada en un partido proletario basado en la Teoría revolucionaria del MLPMTT.
No hay comunistas sin partido, ni ideología comunista fuera de la práctica organizada en el partido comunista.

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